Masia Rosàs

Sant Cugat alberga una gran cantidad de masías. Y desde Guía Sant Cugat las iremos descubriendo todas poco a poco… Comenzamos con la Masia Rosàs.

Esta espectacular masía data del año 1084, por lo que en ella hoy encontramos tradición y modernidad.

Antes conocida como Can Majó, esta masía aún hoy pertenece a la misma familia desde sus inicios. Con el paso de los años y las generaciones ha ido pasando de padres a hijos. El nombre de la masía cambió cuando una de sus herederas se casó con el heredero de Rosàs.

La actual edificación de planta basilical data del siglo XV; sin embargo, la fachada de la masía es del siglo XVIII; la era, del siglo XVII, cuenta con tobas de los siglos XVIII y XIX; la espectacular puerta de la masía es del siglo XVIII; lo que hoy es el bar-chimenea antaño fue la cocina, data del siglo XVII y aún conserva la misma chimenea; y lo que en su momento fue la bodega donde se albergaban las botas de vino, hoy es una gran sala con capacidad para unas 500 personas, donde se realizan convenciones, fiestas, bodas y todo tipo de celebraciones; y las salas interiores donde se realizan hoy aperitivos, en su momento fueron parte del comedor y la despensa de la familia.

La masía está rodeada de unos 30.000 metros cuadrados de parque verde privado y más de 8.000 metros cuadrados de jardines con césped.
A día de hoy, la familia Majó-Rosàs, aunque siempre ha estado muy comprometida con Sant Cugat, no reside en la masía, que desde el año 1987 fue inaugurada como espacio destinado únicamente a la realización de todo tipo de celebraciones.

Tal ha sido el compromiso de la familia que, a su ayuda y voluntad debe el municipio la llegada del ferrocarril en 1917; y también la construcción de la carretera que unía de forma directa Sant Cugat con Barcelona, pasando por La Floresta, Les Planes y Vallvidrera.
Sin duda alguna, la Masía Rosàs, con ese encantador aire rústico catalán, y todo lo que la rodea, hablan y forman parte de la historia de Sant Cugat.