El Acueducto de Can Vernet

 

Tanto si vives en Sant Cugat como si estas de visita en el municipio, debes incluir el Acueducto de Can Vernet, también conocido como el ‘Puente del Abad’, en tu lista de rincones interesantes a visitar. Cierto es que muchas de las guías turísticas no lo incluyen en sus páginas pero, desde luego, por su riqueza cultural, por su historia, por su belleza y un sinfín de motivos más, merece la pena verlo, disfrutarlo y conocerlo.

Se trata de un acueducto gótico construido en el siglo XIV para el que se utilizó como material principal piedra de Campanyà. Y su construcción tenía como objetivo llevar agua desde la Mina de los Monjes, en Can Vullpalleres, hasta el Monasterio de Sant Cugat y la parte baja de la villa.

Tres arcos de medio punto dan forma al puente que cruza el torrente de Can Cornellera. El agua que el acueducto llevaba, llegaba hasta una cisterna situada en el palacio abacial conducida por un canal tapado con losas.

El Acueducto de Can Vernet pasó a ser propiedad municipal en el año 1835, debido a la desamortizarían del Monasterio de Sant Cugat. Y en 1979, el puente fue declarado Bien de Interés Cultural. También ha sido declarado parte del Patrimonio Histórico de España. A día de hoy, tras un minucioso trabajo de restauración y rehabilitación del mismo llevado acabo en el año 1998, el Acueducto de Can Vernet se ha convertido en un puente que funciona como pasarela peatonal entre la calle de la Mina y la Avenida Vullpalleres.

En el año 2001 se llevaron a cabo una serie de excavaciones arqueológicas que dieron como resultado el hallazgo de los restos del último tramo de la canalización del acueducto a la altura de la Plaza de Octaviano.

El Acueducto de Can Vernet se encuentra situado justo al lado del Parque de Coll Fava, cuya ubicación está justo entre la calle de la Mina y la

Avenida de Vullpalleres. De hecho, como decíamos anteriormente, tras su rehabilitación, el acueducto ha sido destinado convertirse en una pasarela peatonal que une estas dos calles de Sant Cugat.